"Yo ya tengo sistema de gestión jurídica...y sigo con problemas!"


Recurrentes expresiones de este tipo surgen de los departamentos de legales de las compañías, sobre todo de aquellas que tienen gran volumen de expedientes judiciales. Cuando un sistema de gestión jurídica no arroja los resultados que esperamos, la responsabilidad recae en los sistemas y las herramientas o las funcionalidades que contienen los mismos. Es decir, raras veces encontramos otras maneras de justificar un reporte incorrecto o una sorpresa de un juicio inesperada. Por lo general, ponemos la mirada en el sistema o algunos de los usuarios del mismo. 

Por ejemplo: si disponemos de un sistema que nos arroja previsiones de los estados procesales de las compañías, si los reportes fallan, es porque el sistema no supo como procesarlos, o porque algún usuario pidió el reporte en tiempos inoportunos.
Pero hay algo mas a lo que podemos poner atención, que suelen ser la causa de los problemas que tienen actualmente las compañías. Las herramientas que analizan por ejemplo los reportes de la cartera se abastecen de la información que cargan los usuarios del sistema, del estado e historia de las novedades de los expedientes. Si esa información no es cargada a tiempo (o no es cargada directamente), el sistema pierde valor y se convierte en una mala inversión. La mayoría de los sistemas jurídicos de mercado son sistemas muy buenos en sus funcionalidades, en su desarrollo e integración entre usuarios que lo utilizan, incluso los más avanzados están preparados para que varias sucursales compartan la misma información al mismo tiempo. Pero entonces, ¿por qué aun invirtiendo sumas importantes en sistemas de gestión jurídica, recibimos tantos "dolores de cabeza"? Embargos preventivos imprevistos, pedidos de caducidad perdidos, o sentencias a pagar inesperadas. 

¿Por qué no podemos detectar adecuadamente estas situaciones con sistemas tan importantes?  Simple. Cuando un sistema carece de información, se vuelve obsoleto, y las decisiones que se toman diariamente, están basadas en una fantasía. No solo se convierten en una mala inversión, sino que además podemos cometer errores de decisión que llevan a la compañía a perder grandes sumas de dinero.

Los sistemas sin información oportuna y precisa pierden sus funcionalidades, arrojando datos incorrectos al momento de tomar decisiones, o pasando por alto problemas graves en los juicios de la compañía. Es decir, si carecemos de información, carecemos de buenos sistemas.
La mayoría de las compañías recurre a la carga de la actividad de tribunales como tarea de los estudios tercerizados a veces desconociendo que los juzgados no están informatizados, esperando que sean estos últimos quienes abastezcan al sistema de la información adecuada. Pero, a los estudios se les hace extremadamente dificultoso hacer dos tareas al mismo tiempo, impulsar los expedientes y CARGAR el sistema de la compañía. El resultado: La compañía pierde noción del verdadero estado de su cartera judicial, y del verdadero estado y último movimiento de cualquier juicio nuevo o existente que ingreso a la compañía.

Es importante que los departamentos de legales antes de adquirir un sistema tomen conciencia de cual será el proceso de abastecimiento de información que contenga el mismo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario